
Envio a ustedes este link que de seguro sera de gran interes.
http://www.dansocial.gov.co/index.php?option=com_remository&Itemid=444&func=fileinfo&id=18
Antonio Lara Ponce
Esta es una experiencia que parte del trabajo desarrollado en la amazonia peruana, principalmente con las y los jóvenes de las comunidades rurales.

Este muchachito de 12 años de la comunidad de Miguel Grau alla por la divisoria, entre huanuco y ucayali carretera Federico Basadre, es un entusiasta "catador" de cafe, si, el fue a un curso de catadores y degustadores de cafe y desde ahi le nacio el interes por conocer mas del tema, en la zona que vive hay abundantes cultivos de cafe, un muy buen cafe, aromatico y de un exquisito sabor, ademas hay una planta despulpadora y tostadora, Junder Mattos, asi se llama este muchacho, no solo participa en su grupo juvenil, ademas hoy esta interesado en poner en practica todo lo aprendido en pro del desarrollo de su familia y comunidad.



LA TORTUGA Y LA LIEBRE
Una tortuga y una liebre siempre discutían sobre quién era más rápida. Para dirimir el argumento, decidieron correr una carrera. Eligieron una ruta y comenzaron la competencia. La liebre arrancó a toda velocidad y corrió enérgicamente durante algún tiempo. Luego, al ver que llevaba mucha ventaja, decidió sentarse bajo un árbol para descansar un rato, recuperar fuerzas y luego continuar su marcha. Pero pronto se durmió. La tortuga, que andaba con paso lento, la alcanzó, la superó y terminó primera, declarándose vencedora indiscutible.
Moraleja: Los lentos y estables ganan la carrera.
Pero la historia no termina aquí...
La liebre, decepcionada tras haber perdido, hizo un examen de conciencia y reconoció sus errores. Descubrió que había perdido la carrera por ser presumida y descuidada. Si no hubiera dado tantas cosas por supuestas, nunca la hubiesen vencido. Entonces, desafió a la tortuga a una nueva competencia. Esta vez, la liebre corrió de principio a fin y su triunfo fue evidente.
Moraleja: Los rápidos y tenaces vencen a los lentos y estables.
Pero la historia tampoco termina aquí...
Tras ser derrotada, la tortuga reflexionó detenidamente y llegó a la conclusión de que no había forma de ganarle a la liebre en velocidad. Como estaba planteada la carrera, ella siempre perdería. Por eso, desafió nuevamente a la liebre, pero propuso correr sobre una ruta ligeramente diferente. La liebre aceptó y corrió a toda velocidad, hasta que se encontró en su camino con un ancho río. Mientras la liebre, que no sabía nadar, se preguntaba "¿qué hago ahora?", la tortuga nadó hasta la otra orilla, continuó a su paso y terminó en primer lugar.
Moraleja: Quienes identifican su ventaja competitiva (saber nadar) y cambian el entorno para aprovecharla, llegan primeros.
Pero la historia tampoco termina aquí...
El tiempo pasó y tanto compartieron la liebre y la tortuga, que terminaron haciéndose buenas amigas. Ambas reconocieron que eran buenas competidoras y decidieron repetir la última carrera, pero esta vez corriendo en equipo. En la primera parte, la liebre cargó a la tortuga hasta llegar al río. Allí, la tortuga atravesó el río con la liebre sobre su caparazón y, sobre la orilla de enfrente, la liebre cargó nuevamente a la tortuga hasta la meta. Como alcanzaron la línea de llegada en un tiempo récord, sintieron una mayor satisfacción que aquella que habían experimentado en sus logros individuales.
Moraleja: Es bueno ser individualmente brillante y tener fuertes capacidades personales. Pero, a menos que seamos capaces de trabajar con otras personas y potenciar recíprocamente las habilidades de cada uno, no seremos completamente efectivos. Siempre existirán situaciones para las cuales no estamos preparados y que otras personas pueden enfrentar mejor.
Es importante advertir que ni la liebre ni la tortuga abandonaron la carrera. La liebre evaluó su desempeño, reconoció sus errores y decidió poner más empeño después de su fracaso. Por su parte, la tortuga, al ver que la velocidad era su debilidad, decidió cambiar su estrategia y aprovechar su fortaleza como nadadora en un nuevo recorrido.
Después de varias contiendas, la tortuga y la liebre descubrieron que unidas, lograban mejores resultados. Cuando afrontamos un desafío, hay veces que es mejor tomarse las cosas con calma y confiar en uno mismo. Otras, conviene esforzarse más allá de los propios límites. Otras, es más efectivo cambiar la estrategia e intentar algo diferente. Y, también, hay veces donde lo más apropiado es unirse con otras personas.
La liebre y la tortuga también aprendieron otra lección vital: Cuando dejamos de competir contra un rival y comenzamos a competir contra una situación, complementamos capacidades, compensamos defectos, potenciamos nuestros recursos... ¡y obtenemos mejores resultados!

Poema : Llamado a los doctores de Jose Maria Arguedas
Lo comparto con ustedes, y como en todas las reuniones que tenemos, buscando la reflexion desde diversos angulos del quehacer en nuestra comunidad. Aqui el poema:
Dicen que no sabemos nada, que somos el atraso, que nos han de cambiar la cabeza por otra mejor.Dicen que nuestro corazón tampoco conviene a los tiempos, que está lleno de temores, de lágrimas, como el de la calandria, como el de un toro grande al que se degüella, que por eso es impertinente.
Dicen que algunos doctores afirman eso de nosotros, doctores que se reproducen en nuestra misma tierra, que aquí engordan o que se vuelven amarillos.
Que están hablando, pues: que estén cotorreando si eso les gusta.
¿De qué están hechos mis sesos? ¿De qué está hecha la carne de mi corazón?
Saca tu larga vista, tus mejores anteojos. Mira, si puedes.
Quinientos flores de papas distintas crecen en los balcones de los abismos que tus ojos no alcanzan, sobre la tierra en que la noche y el oro, la plata y el día se mezclan. Esas quinientas flores, son mis sesos, mi carne.
¿Por qué se ha detenido un instante el sol, por qué ha desaparecido la sombra en todas partes, doctor?
Pon en marcha tu helicóptero y sube aqui, si puedes. Las plumas de los cóndores, de los pequeños pájaros se han convertido en arco iris y alumbran.
Las cien flores de la quinua que sembré en las cumbres hierven al sol en colores, en flor se ha convertido la negra ala del cóndor uy de las aves pequeñas.
Es el mediodía; estoy junto a las montañas sagradas: la gran nieve con lampos amarillos, con manchas rojizas, lanzan su luz a los cielos.
En esta fría tierra, siembro quinua de cien colores, de cien clases, de semilla poderosa. Los cien colores son también mi alma, mis infaltables ojos.
Yo, aleteando amor, sacaré de tus sesos las piedras idiotas que te han hundido. El sonido de los precipicios que nadie alcanza, la luz de la nieve rojiza, de espantado, brilla en las cumbres. El jugo feliz de los millares de yerba, de millares de raíces que piensan y saben, derramaré tu sangre, en la niña de tus ojos.
El latido de miradas de gusanos que guardan tierra y luz; el vocerío de los insectos voladores, te los enseñaré hermano, haré que los entiendas. Las lagrimas de las aves que cantan, su pecho que acaricia igual que la aurora, haré que las sientas y las oigas.
Ninguna maquina difícil hizo lo que se, lo que sufro, lo que gozar del mundo gozo. Sobre la tierra, desde la nieve que rompe los huesos hasta el fuego de las quebradas, delante del cielo, con su voluntad y con mis fuerzas hicimos todo eso.
No huyas de mi doctor, acércate Mírame bien reconóceme. ¿Hasta cuándo he de esperarte? Acércate a mí; levántame hasta la cabina de tu helicóptero. Yo te invitare el licor de mil savias diferentes.
Curaré tu fatiga que a veces te nubla como bala de plomo, te recrearé con la luz de las cien flores de quinua, con la imagen de su danza al soplo de los vientos; con el pequeño corazón de la calandria en que se retrata el mundo, te refrescare con el agua limpia que canta y que yo arranco de la pared de los abismos que templan con su sombra a nuestras criaturas.
¿Trabajaré siglos de años y meses para que alguien que no me conoce y a quien no conozco me corte la cabeza con una máquina pequeña?
No, hermanito mío. No ayudes a afilar esa maquina contra mi, acércate, deja que te conozca, mira detenidamente mi rostro, mis venas, el viento que va de mi tierra a la tuya es el mismo; el mismo viento que respiramos; la tierra en que tus máquinas, tus libros y tus flores cuentas, baja de la mía, mejorada, amansada.
Que afilen cuchillos, que hagan tronar zurriagos; que amasen barro para desfigurar nuestros rostros; que todo eso hagan.
No tememos a la muerte, durante siglos hemos ahogado a la muerte con nuestra sangre, la hemos hecho danzar en caminos conocidos y no conocidos.
Sabemos que pretenden desfigurar nuestros rostros con barro; mostrarnos así, desfigurados, ante nuestros hijos para que ellos nos maten.
O sabemos bien qué ha de suceder. Que camine la muerte hacia nosotros; que vengan esos hombres a quienes no conocemos. Los esperaremos en guardia, somos hijos del padre de todos los ríos, del padre de todas las montañas ¿es que ya no vale nada el mundo, hermanito doctor?
No contestes que no vale. Más grande que mi fuerza en miles de años aprendida; que los músculos de mi cuello en miles de meses; en miles de años fortalecidos, es la vida, la eterna vida mía, el mundo que no descansa, que crea sin fatiga; que pare y forma como el tiempo, sin fin y sin principio.
José María Arguedas (Andahuaylas, 1911 - Lima, 1969). Escritor
El trabajo en la zona rural basa su accionar en la organización y fortalecimiento de los grupos locales en especial los de jóvenes.
Asimismo, desarrolla a través de la organización una red de acción entre el ámbito urbano y rural, así como la implementación del proceso, a este proceso lo llamamos dentro de nuestro plan de trabajo del proyecto : Asistencia técnica para la organización y mantenimiento de grupos juveniles.
Funcionamiento de grupos juveniles que desarrollan acciones de sensibilización en sus comunidades.
El grupo local permite darle sostenibilidad al proceso que se implementa en la comunidad. Los promotores estimulan y refuerzan el trabajo del grupo, no lo suplen, el acompañamiento y reflexión en la evaluación de las acciones realizadas por el grupo con el promotor luego de cada actividad permitirá darle cohesión y confianza al trabajo de la organización.
Para la implementación de esta actividad se plantean las siguientes acciones:
o Reconocimiento de la comunidad por parte del promotor .
o Coordinación con autoridades distritales y vecinales.
o Identificación de grupos locales (deportivos, culturales, religiosos, etc.).
o Reunión (para el caso que no hubiera grupo juvenil en la comunidad) convocada por la autoridad local o comité de apoyo formado, haciendo un llamado a los jóvenes de la comunidad.
o Organización del grupo juvenil. Para ello hay un acta de conformación de grupo juvenil que se adaptara a cada zona.
o Elaboración de su plan de trabajo del grupo.
o Implementación del proceso.
Creación de grupos juveniles. ( acta de fundación).
Se organiza en coordinación con las autoridades locales, quienes le dan un reconocimiento formal, asimismo es importante que el grupo vaya poco a poco desarrollando sus capacidades y asi tener representatividad en su comunidad y no solo ser un grupo que aparece por la presencia institucional.
Funcionamiento de grupos juveniles. (funcionamiento )
En base a la propuesta se busca que estos dinamicen el proceso
Por ello es importante la organización de la junta directiva para activar un plan de trabajo especifico que genere procesos de cambio en su comunidad.